
AMISTAD “ENTRE GRANDES”
Se cree que el significado de la amistad pudiera ser una ilusión de la infancia o juventud, pero al contrario de eso, la amistad es una relación presente en toda la vida.
Los amigos se convierten en la familia que escogemos, en confidentes, en compinches, en cómplices, con ellos pasamos los mejores momentos y también los no tan buenos. Habrá relaciones que terminen pero la amistad sincera perdura a través de los años y mientras más crecemos en edad, más los valoramos, la atesoramos.
Definitivamente la amistad entre grandes implica madurez emocional, En primer lugar, la amistad entre adultos se caracteriza por una mayor complejidad y una base de experiencia compartida. A medida que envejecemos, acumulamos vivencias, éxitos, fracasos, alegrías y tristezas. Estas experiencias moldean nuestra perspectiva del mundo y nuestras relaciones con los demás. En consecuencia, las amistades entre adultos suelen basarse en una comprensión más profunda y una empatía más madura. Los amigos adultos pueden proporcionar apoyo emocional, consejo y perspectiva en momentos de dificultad, ya que comprenden mejor las complejidades de la vida.
Además, la amistad “entre grandes” tiende a ser más selectiva y deliberada en comparación con las amistades de la juventud. A medida que avanzamos en la edad adulta, nuestras vidas pueden volverse más ocupadas con responsabilidades laborales, familiares y personales. Esto puede limitar el tiempo disponible para cultivar nuevas amistades, lo que lleva a una mayor valoración de las relaciones existentes. Los adultos solemos ser más selectivos al elegir con quién invertir nuestro tiempo y energía amistosa, priorizando la calidad sobre la cantidad en los círculos sociales.

La amistad “entre grandes” también puede verse influenciada por cambios en las circunstancias de la vida, como mudanzas, cambios de trabajo o el inicio de relaciones románticas. Estos eventos pueden afectar la dinámica de las amistades existentes, ya sea fortaleciendo los lazos a través de desafíos compartidos o distanciándolos debido a la distancia física o emocional. Sin embargo, las amistades genuinas “entre grandes” tienen la capacidad de adaptarse y crecer a lo largo del tiempo, incluso en medio de cambios significativos en la vida de cada uno.
Es importante destacar que la amistad “entre grandes” no está exenta de desafíos. Las diferencias de opinión, los conflictos de intereses y las expectativas no cumplidas pueden surgir en cualquier relación, incluidas las amistades. Sin embargo, lo que distingue a las amistades duraderas es la capacidad de superar estos obstáculos con comunicación abierta, respeto mutuo y compromiso compartido.
La amistad entre adultos es una fuerza poderosa que enriquece nuestras vidas y nos proporciona un sentido de conexión y pertenencia en el mundo. A través de la comprensión, la empatía y el apoyo mutuo, los amigos grandes pueden enfrentar los desafíos de la vida juntos y celebrar sus triunfos compartidos. En un mundo cada vez más complejo y cambiante, estas relaciones significativas son un faro de estabilidad y consuelo.
Nos permiten estar seguros y queridos, sentirnos importantes y valorados. La amistad entre grandes nos hace felices y deberíamos estar siempre atentos a ellas y como a las plantas, regarlas y cuidarlas, para que sigan creciendo.

Aristóteles sostiene que el amigo es otro yo, así que démosle las importancia que tiene esa amistad, compartamos, coincidamos y conversemos. Recordemos que ya nuestra madurez, obtenida a través de los años, nos permite ser nosotros mismos, sin apariencia y de igual manera, podemos aceptar a nuestros amigos, como son, sin juicios ni reproches.
Retomando a Aristóteles, define a la amistad como lo más necesario para la vida y que la amistad solamente es posible entre hombres buenos. Él dice esto porque en la amistad, el amigo es un reflejo de mí mismo.
La amistad es tan nombre, que como dice Jorge Luis Borges “»La amistad no necesita frecuencia. La amistad, y sobre todo la amistad de hermanos, no. Puede prescindir de la frecuencia o de la frecuentación”, así que disfrutemos de nuestros amigos grandes y seamos amigos fieles.
Ofelia López
