
Body Energy,
Encaminándonos hacia las emisiones cero
A la estrategia para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a un punto mínimo, para que la naturaleza a través de los bosques, selvas y océanos pueda absorberlo sin mayor problema, se le conoce como Net Zero. Partiendo de esta visión, se están concibiendo una serie de innovaciones que prometen contribuir a las metas de reducción que tenemos por delante. Una de ellas se refiere al concepto de Body Energy (Energía Corporal).
En la actualidad, la matriz energética de gran capacidad se distribuye así:
En primer lugar, hidrocarburos.
Seguida por la energía nuclear, considerada como energía limpia.
Recientemente, han aparecido las energías renovables como la geotérmica, eólica, solar, mareomotriz y actualmente la proveniente del hidrógeno.

Por tanto, la transición energética se mantiene vigente, aunque es cierto que necesitamos acelerar el paso. Bajo este escenario, Body Energy se ubica como punto de interés en la generación de energía renovable, útil para uso a pequeña y mediana escala. Según la publicación ‘Cell Reports Physical Science’, se están realizando pruebas positivas con Generadores Termoeléctricos (TEGs) que utilizan las variables en los gradientes de temperatura, entre la corporal más cálida (cuerpos) y la del entorno que suele ser relativamente más fría para la generación de energía.
Este principio «termoeléctrico» ya ha demostrado aplicaciones exitosas. La empresa de eventos denominada SWG3, ubicada en Glasgow, Escocia, ha lanzado Body Heat, el cual logra aprovechar el calor corporal que emiten sus clientes, transportándolo en forma «líquida» hacia pozos profundos. Una vez enfriada, se circula de regreso para refrescar sus instalaciones, lo que permite elevar la eficiencia energética de los sistemas de aire acondicionado, dado que el uso de electricidad se reduce considerablemente.
También es posible destacar los esfuerzos que la empresa Mithras mantiene. De acuerdo a sus estimaciones, el calor que generan los más de siete mil millones de habitantes de la Tierra podría suministrar el 10% de la energía consumida en el mundo. Su innovación también se centra en la conversión de temperatura corporal a voltaje eléctrico (efecto Seebeck), teniendo como elementos clave:
Una pulsera para cargar dispositivos móviles, destacando que deberá desarrollarse un sensor termoeléctrico conectado a las personas para realizar la carga de dichos dispositivos.

La industria biomédica se vería impactada de manera favorable, dado su utilidad para complementarse con sensores de medición sensorial en pacientes y disminuir el fallo de dichos equipos a causa de variaciones de energía.
Es determinante entender que la innovación energética juega un papel crucial en la descarbonización de la economía. ‘El Índice Mundial de Innovación’ reconoció a México como el tercer país con mayores acciones en innovación en Latinoamérica durante el año 2023, manteniendo a su vez el lugar 58 a nivel mundial por segundo año consecutivo. Las posibilidades de incursionar a nivel país en la creación de startups enfocadas en tecnologías de tipo Body Energy son posibles y necesarias.

«El liderazgo es la capacidad de traducir una visión en una realidad».
-Warren Bennis-