
La historia de las 5 leyes biológicas
El Dr. Hamer, graduado en medicina interna en 1972 en Alemania, tras trabajar en oncología y desarrollar varias patentes, se trasladó con su familia a Italia en 1976 con la intención de establecer una consulta en Nápoles. Sin embargo, dos años después, una tragedia familiar alteró su curso. Durante unas vacaciones en un crucero familiar, su hijo Dirk fue herido de muerte por dos balas. Después de múltiples operaciones, su hijo falleció y, dos meses más tarde, al Dr. Hamer le diagnosticaron cáncer testicular.
La rápida aparición del cáncer, tras la pérdida de su hijo, llevó al Dr. Hamer a cuestionar si existía una conexión entre el trauma por la pérdida y el desarrollo del cáncer. En 1981, estas preguntas lo llevaron a investigar más de 200 casos de pacientes con cáncer ginecológico, indagando sobre sus experiencias traumáticas previas. Descubrió un patrón común: aquellos pacientes habían experimentado un impacto traumático en los meses anteriores al inicio de la enfermedad.

Esto, en la década de los 80y 90, forma un modelo científico de manera precisa para la conexión entre la psique, el cerebro y los cambios en el cuerpo, que explica el origen, el desarrollo y sentido de los cambios psíquicos, neurológicos e histofisiológicos que ocurren en el organismo con base en principios biológicos. Estos principios arrojan información del comportamiento de los procesos fisiológicos presentes en las enfermedades, basados en el conocimiento de la embriología y en los principios de la evolución biológica de las especies que se refleja en la filogénesis (relación de parentesco entre especies). Al mismo tiempo nos aportan elementos precisos para valorar aquello que está sucediendo en nuestro organismo, sobre todo cuando estamos atravesando por algún proceso que conlleva signos y síntomas clínicos.
De acuerdo a estas leyes biológicas, las llamadas enfermedades no son, como se asume generalmente, el resultado de un malfuncionamiento o desequilibrio del organismo, sino más bien el resultado de múltiples y diferentes fases de programas especiales con sentido biológico, también llamados “Programas Especiales de Supervivencia”, que fueron surgiendo en los organismos para permitirles contener diferentes situaciones de peligro inesperadas en breve para sobrevivir. Estos programas de respuesta han ido transmitiéndose a lo largo de la evolución de la vida, seleccionándose y especializándose en cada especie hasta nuestros días.
Tomar en cuenta este conocimiento puede significar un beneficio considerable, especialmente cuando se trata de orientar al organismo a restablecerse en un proceso que puede estar limitando su vida y su estado de salud, independientemente del modelo terapéutico que se utilice.

1ª ley biológica
Nos dice que antes de la aparición de un síntoma, la persona ha vivido un momento de shock llamado conflicto biológico. Es en ese momento exacto en el que la persona tiene una fuerte disociación y queda registrada en su cuerpo una serie de sensaciones corporales y un cóctel químico asociado.
2ª ley biológica
Nos muestra cómo los síntomas siguen un orden lógico, apareciendo unas manifestaciones en fase de estrés o fría, cuando se está inmerso en el problema y estos se modifican en el momento en que se soluciona el problema y se entra en la fase caliente o vagotonía. Los síntomas fríos son preocupación, rumiar, insomnio, bajar de peso por falta de apetito y extremidades frías entre otros. Los síntomas calientes pueden ser inflamación, infección, reducción o crecimiento celular.
Un síntoma frío puede ser un adenocarcinoma de pulmón que, en fase de reparación y si se cuenta con los microorganismos adecuados, se producirá una degradación de tejidos como las cavernas de la tuberculosis.
3ª ley biológica
Establece la forma de ser vividos los conflictos en función de la capa embrionaria de la que derivan. Son tres, llamadas Endodermo, Mesodermo y Ectodermo. El mesodermo se divide en dos, antiguo y nuevo. En el desarrollo embrionario se forma un disco que cuenta con tres láminas o capas de lo que derivan la totalidad de órganos, cada uno de una determinada capa embrionaria.
4ª ley biológica
Habla del papel de los microbios en la restauración de los tejidos. Siendo cirujanos naturales, rellenan huecos donde las células han desaparecido o fagocitan aquellas que sobran. Saben exactamente dónde, cuándo y cómo actuar en función de la capa embrionaria. Los microorganismos han sido el eslabón para que se produjera y conservara la vida. Hay un sentido en la presencia de los millones de microbios que tenemos en el organismo y para algo fueron puestos por la naturaleza en mucho mayor numero que células en el cuerpo.
5ª ley biológica
Es la llave para comprender la Descodificación Biológica, ya que nos dice que todo tiene un sentido, hasta la enfermedad, que es llamada Programa Biológico de Supervivencia: la naturaleza es tan sabia, que hará que el tipo de síntoma sea el más adecuado para cubrir las necesidades descubiertas en el momento del choque biológico con el objetivo de conseguir la supervivencia del individuo. Este sentido depende de cada capa embrionaria, pero de esto hablaremos en otro artículo.

Les mostrare unos ejemplos de lo que sucede a diversas situaciones:
- Si un organismo de confronta abruptamente con una situación en la que percibe que su fuente de sustento (alimento) está amenazada o se ha perdido, el hígado comienza a mostrar cambios que tienen que ver con la acumulación o almacenaje de reservas (tejido graso) en el tejido hepático.
- Si al experimentar un shock se percibe que la integridad física se encuentra amenazada o en riesgo, aumentará el grosor de la piel (por multiplicación celular) y su pigmentación para proteger al organismo.
- Si no se tiene la forma adecuada para desempeñar una acción y al intentarla se experimenta abruptamente la sensación de no ser apto, se inicia una respuesta que llevará a deformar y readaptar la estructura (ósea, muscular, etc.) a través de la pérdida de tejido o reblandecimiento (descalcificación, atrofia, etc.) para poder cambiarla.
- Si se sufre una separación (ruptura de contacto) abrupta y dolorosa de otro, disminuye la sensibilidad para sentir menos.
Es así que la lógica de adaptación está siempre ligada a los cambios funcionales y celulares propios de los tejidos y que las “enfermedades” dejan de mostrarse como fenómenos malos y/o fortuitos que la naturaleza no haya previsto. Sus características son consecuencia de fenómenos perfectamente programados en los organismos que les brindan continuamente la oportunidad de salir adelante cuando se encuentran con situaciones que conllevan amenaza para la supervivencia del individuo y de la especie.