
Grupo Once
Revista Talento Empresarial
Destellos del superpeso
Javier Belmares Sánchez
La información, como los destellos, suele ser momentánea, aunque con frecuencia deja luz y enseñanza.
El superpeso ha llegado a $16.70 por dólar USCy, nivel no visto en una década.
En 2024 el dólar se ha vuelto la moneda más apreciada en el mundo, para lo cual han influido:
- No sólo la debilidad del dólar debida a su impresionante deuda.
- Las reservas internacionales del Banco de México que significan ahorros guardados por cerca de 217,000 millones de dólares (impresionantes 3 billones 625 mil millones de pesos).
- Las remesas de los migrantes por 63,300 mdd.
- Los ingresos por 31,000 mdd vía turismo internacional.
- Exportaciones por 593,000 mdd menos importaciones de 598,000 mdd que nos dieron un déficit neto en la balanza comercial de 2023 por 5,000 mdd… ¡deberíamos cuidar más los egresos por importaciones!
- E inversión extranjera directa propiciada por el nearshoring con 36,000 mdd.
Y aún más…
También ha sido determinante el atinado análisis financiero y económico del Banco de México y la Secretaría de Hacienda, haciéndonos patente la bondad de la armonización con entes autónomos, en vez de la polarización.
Expliquémonos: la tasa de interés base o de referencia que establece el Banco de México, luego de varios meses ha permanecido en el 11.25%.
En paralelo, la FED (Federal Reserve Board) de los EUA, equivalente al Banco de México, ha mantenido una tasa del 5.25% bordeando lo más alto en 22 años, por lo que ha anunciado que en fecha indeterminada en 2024 habrá de bajarse en 0.75%, o sea 75 puntos, para quedar en 4.5%.
Cuando los bancos centrales suben sus tasas de interés referenciales, tanto banca de crédito como instituciones financieras y empresas ven elevarse o elevan sus costos reales o de oportunidad relativos a créditos o financiamientos recibidos u otorgados se alineándose con ganancias o pérdidas a las políticas económicas de dichos bancos centrales.
Eso provoca que, en general, los precios de bienes y servicios vinculados con esos créditos o financiamientos se eleven.

Ello significa inflación perniciosa, aun cuando entre economistas se considera que una inflación del 2.5 o 3% anual es beneficiosa, pues las subidas de precios a ese nivel mantienen una moderada expectativa de elevación de ganancias vía elevación de precios, lo cual estimula que la economía crezca.
Si la inflación es perniciosa, una política monetaria de endurecimiento y control es, claro, subir las tasas de interés para hacer shock con los precios, mediante el debilitamiento del apetito por la obtención de créditos para hacer compras o gastos, provocando así que los consumidores se desalienten y dejen de adquirir bienes y servicios. Ello reduce la demanda y ante esa situación, al mercado no le queda más que ajustar los precios de su oferta a la baja o a la congelación si es que no quieren perder su mercado al no poder vender sus bienes o servicios.
Y eso, controla la inflación. Parece juego de venenos y contravenenos. Juego que es extraordinariamente delicado.
En los Estados Unidos la inflación siguió una tendencia levemente alcista al iniciar 2024, lo cual condujo a aplazar quizás para el 2º. semestre de este año, la decisión de bajar la tasa de interés del 5.25% al 4.5% mediante 3 reducciones del 0.25%.
¿La razón? El riesgo de que, al bajar los precios, los consumidores incrementen su demanda y agoten la oferta; lo que, en situación de escasez, decide subir los precios… y la inflación.
México, dada su intensa conexión con los Estados Unidos, debe ser prudente. Cierto, los analistas de BBVA prevén que la tasa de interés del Banco de México cierre en 9.25 en diciembre de 2024, reduciendo en 200 puntos la actual tasa del 11.25%; pero, la inflación de nuestro país en los primeros meses de este año no ha bajado claramente, como para decidir la reducción de tasas… y si además los Estados Unidos han moderado los ánimos de disminuir sus tasas de interés base, entonces México tal vez también debe moderarse.
Llegamos así a la séptima razón por la cual México ha tenido gran sustentación en dólares para el superpeso: si se pagan intereses del 5.25% sobre los Bonos del Tesoro en Estados Unidos y en México, se paga el 11.25% sobre bonos y Cetes respaldados por nuestro Gobierno y suponiendo que ambos gobiernos son confiables para el inversionista… ¿usted en qué invertiría?
Claro, en deuda mexicana, que deja un 6% más que la de Estados Unidos y que la de todos los demás países importantes del mundo, cuyas tasas son bajas.
Llegada, disponibilidad y reservas de dólares hacen que se mantengan las reservas en dólares del Banco de México y que además tengamos remanentes suficientes para pagar mercancías y servicios de importación sin agotar nuestra fortaleza financiera… Prueba es que el exceso de importaciones del año pasado no nos afectó.
¿Cuándo terminará esa racha virtuosa?… ¡Cuando falle la armonización o existan misterios inalcanzables para los oráculos financieros!

EL mensajes es para el Profesor Javier Belmares Sánchez. ¿Aún puedo conseguir su famosa Bitacora Fiscal Básica y en dónde? Para el ejercicio 2024. Le agradecería mucho si me puede informar. Esta bitácora fiscal esta subvalorada. Es una maravilla y nos ayuda mucho a todos los que nos dedicamos al tema fiscal. ¡Gracias!