
Eclipsados
El lunes 8 de abril, alrededor de las 12 del día, la tierra se oscureció y los «umbraphilos», ¿los qué?, vivieron su «Super Bowl» eclipsal en una franja que atravesó Durango y Torreón.
Estos amantes de las sombras, que es lo que significa el término, recorren el mundo persiguiendo eclipses, algo así como los seguidores de tornados.
Los eclipses totales ocurren dos o hasta cinco veces al año en diferentes partes del planeta, y los «amantes de las sombras», los umbraphilos, los buscan todo el año. Bonita costumbre, ¿verdad?
Antes de que la proyección solar se bloqueara por completo, se sintió un frío particular durante unos minutos, para luego regresar al mismo calor cuando el sol terminó de eclipsarse. Entonces me pregunté a mí mismo: «¿No será esto una premonición de que esta época de incertidumbre y oscuridad está por terminar y el sol volverá a brillar, cálido y esperanzador para este atribulado planeta?»
Debemos mantener la esperanza de mejora, pero también ser conscientes de que todos debemos poner de nuestra parte.
Otras variables eclipsantes para nuestro país son las relacionadas con las exportaciones, que mes a mes crecen, pero a un ritmo más lento, como si algo estuviera oscureciendo al sector, y acumulamos saldos comerciales negativos. En marzo importamos 2,000 millones de dólares más de lo que exportamos. Seguro que se debe a que las materias primas son más baratas en dólares, ¿no es así? Porque así funciona la oferta y la demanda. Pero ¿no será también que nuestra industria proveedora ya ha sido superada por la modernidad y no podemos sustituir esas importaciones? ¿O será que nuestra fuerza laboral no está capacitada para fabricar manufacturas de calidad?

Más eclipses; ¿Messi o Ro?
Lionel Messi fue uno de los mejores jugadores de fútbol del mundo, ahora en declive, juega en Estados Unidos y, según lo que leo en la prensa, se ha vuelto gruñón y prepotente, como sucedió en Miami cuando perdieron contra el Monterrey, equipo mexicano, claramente inferior para el argentino.
Ro es Rodrigo, mi nieto, un chico de 14 años que ha jugado de lateral izquierdo desde que nació, y le pone mucha dedicación. Espero que llegue a las grandes ligas. La diferencia es que cuando hablas con él, percibes humildad, mesura y el deseo de mejorar, sin aires de superioridad.
Yo prefiero apoyar, aunque sea con porras, a Ro. No importa que no sea como Messi, pero aportará al mundo valor, calor y competencia, eso es lo que necesitamos en nuestros equipos. Para llegar allí, debemos considerar la capacitación deportiva organizada y dirigida como obligatoria. Así como entrenamos a nuestros técnicos mecatrónicos, quién sabe, tal vez en el futuro los futbolistas tengan mejores oportunidades de empleo.
Vamos eclipsando con valor, técnica y talento mexicano a esos sobrados ídolos extranjeros. ¡Claro que podemos!
Seguro que el cambio que experimentemos nos iluminará con otra luz, inyectando vigor y energía positiva a nuestro querido México.
Ro es Rodrigo, mi nieto, un tipazo.