Alas de libertad.

 

Alas de libertad.

Vivimos en un país lleno de colores, sabores y culturas increíbles. El país de los vestidos bordados por manos de nuestras artesanas, país del mole, el asado, el café de olla, las festividades más coloridas y de Frida Kahlo.

Cuando hablamos de la mujer mexicana, a muchos nos llegan una variedad increíble de imágenes, como por ejemplo la de las mujeres tapatías bailando con esos vestidos blancos o coloridos dando zapateadas fuertes, con el cabello recogido con moños y flores, mostrando siempre una hermosa sonrisa. Nos imaginamos a mamá arropando a sus hijos o con su delantal preparando un chocolatito caliente para la familia cuidando hasta el último detalle o aventando la chancla con gran puntería para corregir al hijo travieso. Las abuelas sentadas en su mecedora tejiendo a mano o bordando algún detalle para sus hijos o nietos mientras cuenta historias llenas de amor, melancolía o compartiendo una receta de comida, pero siempre con ese atractivo que gusta escuchar y nos atrapa en el mejor audiolibro contado por la abuela, “yaya, abu o tita”.

Nuestras nuevas generaciones aumentaran en estas memorias a la mujer que sale de este paradigma, a esas mujeres poderosas y decididas las que desde temprano dividen sus tareas para ser mujer, esposa, mamá y profesionista, ellas, las que en un solo movimiento se ejercitan, hacen el desayuno, son mamá, chofer, ejecutiva o emprendedora y todo en un chasquido. La mujer que se pone su traje sastre o vestido para ir a trabajar a su oficina con una disciplina diaria y constante como pocos hombres lo podrían hacer en tan poco tiempo. No cabe duda como es sorprendente el cerebro femenino permite que ellas puedan realizar tantas actividades en tan poco tiempo y lo hacen ver tan fácil.

Es hermoso ver cómo hemos avanzado en nuestra cultura para ir respetando y dando el valor que nuestras mujeres merecen y se han ganado por el simple hecho de ser, mujeres ese gran motor en cualquier civilización. Pero, aun así, hoy en día sigue existiendo y prevaleciendo el lado oscuro de la historia, donde muchas de ellas son asesinadas por el simple hecho de ser mujer, golpeadas, violadas y abusadas psicológicamente por la estúpida idea de que son el sexo débil y que se deben someter a las ideas hetero patriarcales.

En mi trabajo como psicólogo clínico, he podido ser testigo de muchos de estos casos, donde llegan mujeres a consulta buscando ayuda. Algunas reconociendo inmediatamente la necesidad del apoyo para poder dejar el vínculo que les está haciendo daño y muchas otras, con la idea de que solo están pasando por una depresión o algún sentimiento de estancamiento o baja autoestima pero conforme vamos avanzando, se dan cuenta que la raíz de muchos de sus síntomas son generados por vivir en una relación violentada por su pareja. Muchas de ellas cuando llegan y entran al consultorio, se les puede sentir una pesadez al andar y una carga energética que satura el ambiente con tristeza, confusión y negatividad. Puedes ver el cabello poco arreglado, la piel de su rostro pálido y cenizo, poco cuidado en los detalles de su vestimenta y con un abdomen que muestra signos de inflamación por la gastritis o colitis por la cual pueden estar pasando. Apenas capaces de mostrar una pequeña mueca pretendiendo ser una sonrisa al saludar, puedes detectar una pequeña curvatura en la espalda que muestra el cansancio de cargar tantas responsabilidades, impuestas o elegidas, propias o externas, de ser responsable de cargar todo menos a ella, o de encargarse de todos menos de ella. A este momento me gustaría llamarlo, la llegada de la oruga. La oruga es un ser en muchos aspectos minimizado, pero también importante en el equilibro de nuestros ecosistemas tal y como los conocemos. Parece insignificante, pero en su camino a la metamorfosis, es capaz de arrastrarse largas distancias, de sobrevivir a muchos depredadores y sin embargo avanza poco a poco y sube a lugares donde otros no pueden subir para, por fin, después de un largo trayecto y de sobrevivir muchas pruebas, fabricar su pupa y encerrarse con confianza en ella para empezar una hermosa transformación.

Aquí es donde entra el trabajo maravilloso, de superación personal de muchas mujeres. Ya sea en un proceso terapéutico, en un retiro o con la ayuda de sus seres queridos, todas las que se han atrevido a retirarse del vínculo violento, reconocen que no van a poder solas y que tienen que rodearse de familiares, amistades y profesionales en los que pueda confiar para soltarse y dejarse llevar dentro de esta pupa de transformación. En este proceso, se empieza a romper uno de los miedos más grandes que todos tenemos, pero ellas en especial, por el cual les es difícil separarse de su agresor y este es el miedo a la soledad. Cuando se dan cuenta de que aún hay familiares dispuestos a amarlas y recibirlas, forman uno de los pilares más importantes de la autoestima que es la autoestima familiar. Después vamos trabajando en el autoestima social, ayudando a que reconecte con sus amigos y amigas o que reaprenda y se pueda atrever a formar nuevos vínculos de amistad. Mientras trabajamos estos dos pilares de la autoestima, vamos fortaleciendo el área personal. Trabajamos con revalorizar la imagen que tienen de sí mismas, recordando y reconociendo cada uno de los logros que han tenido en su vida, revivimos o creamos con ella proyectos personales que fueron abandonados o que quiere emprender para generar un “¿Para qué?” es bueno este cambio. El trabajo en el espejo es una de las herramientas que más amo. Pues en este todos los días se dedican de 1 minuto a 5 o más en la mañana para aplaudirse, ovacionarse, maquillarse, arreglarse y amarse durante la mañana y 1 a 5 minutos en la noche durante o después de desmaquillarse para reconocer todo lo hecho durante el día y abrazarse a sí mismas. Este pequeño ejercicio nos y las libera de la necesidad de reconocimiento de terceras personas, y les enseña a reconocerse a sí mismas mientras llenan de color, belleza y amor propio cada uno de sus días.

Trabajar en la autoestima laboral y económica va a ser fundamental porque aquí es donde van a generar las herramientas y la confianza para romper definitivamente con la dependencia generada por la idea del “Si se va no sé qué voy a hacer” o “¿De qué voy a vivir si él no está?” frases que por lo general se piensan cuando el miedo está activo. En este proceso se puede retomar la carrera trunca o se puede hacer un proyecto de emprendimiento personal que ayude a ir generando ingresos y al mismo tiempo ayudando en un trabajo terapéutico que mantiene la mente en un constate crecimiento emocional y motivacional.

Cada uno de estos pasos los puede vivir aun estando en la relación cuando el grado de violencia no es tan avanzado y la pareja puede evolucionar, él puede buscar ayuda o en su momento ella estar lista y confiada de abandonar el vínculo para continuar su camino en libertad. La otra forma, cuando el grado de violencia es doloroso o extremo, ella lo puede trabajar ya fuera del vínculo para sobreponerse y evitar una recaída por dependencia.

Metamorfosis…

Al final, lo más bello de este trabajo es cuando esta nueva mujer, llena de amor, color, confianza e independencia rompe la pupa y abre sus alas y vuela a la libertad empoderada y llena de metas personales que ahora sabe es capaz de lograr.  “Segura, libre y feliz”

Sabiendo que un día va a llegar a poder convivir con una pareja que la ame y respete por la mujer que ahora es y no por la que él quisiera que fuera.

Quiero ser claro en algo. El proceso y algunas de las herramientas que compartí, no siempre se pueden usar en todos los procesos terapéuticos o con todas aquellas mujeres que llegan pidiendo ayuda o buscando una terapia. Cada cabeza es un mundo y cada una de ellas merece un proceso que se adapte a sus necesidades y problemáticas. Como terapeutas es nuestro deber estar en constante capacitación y preparados para poder acompañarlas en su proceso. Que como lo describí o como lo pudiéramos platicar, suena fácil y rápido, pero puede llevar mucho tiempo, dependiendo el grado de dependencia o daño que se experimente durante la relación. Sin embargo, puedo decir que cuando una mujer se propone algo es capaz de lograrlo, como lo explicaba en un inicio, el cerebro femenino es tan maravilloso que para ella es más fácil crear hábitos y adaptarse a nuevas rutinas. Si además estos hábitos y rutinas son saludables y están enfocados en alimentar cada una de sus áreas de vida o autoestima, cada momento del proceso lo van a vivir con gozo y amor.

Si tu estas pasando por alguna situación, donde sientas que te están violentando, reprimiendo o simplemente quien eras antes de tu pareja, ya quedo en el olvido y te sientes estancada, con un vacío extraño en el estómago o no te encuentras a ti misma en el espejo. Te invito a que busques el apoyo de un profesional de la salud y hagas un contrato contigo misma para atreverte a mirar dentro de ti y poder encender la luz que llevas dentro y abras esas alas al amor propio y la libertad y si tienes hijos, pues que mejor. El deber ser, las normas, reglas las aprendemos de papá, pero; el amor, la felicidad y el compromiso con uno mismo, eso, eso es de mamá.

Mi nombre es Guillermo Sánchez, soy miembro del Colegio de Profesionales de la Salud Mental de México, vivo en la ciudad de Torreón Coahuila. Si buscas ayuda de manera presencial o vía online, estoy a tus ordenes, puedes mandarme un correo a pgsa1985@gmail.com o pedir informes al +52 871 1 37 77 25 y con gusto te atenderé.

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