
LA BUSQUEDA DE LA ENGAÑOSA CALIFICACIÓN DE 10
En una sociedad regulada por estándares de desempeño, todos los individuos somos sujetos de evaluación. Sin excepción nos involucramos en la búsqueda de una evaluación satisfactoria en aquello que hacemos, generando no solo bienestar y felicidad, sino llevándonos también a obtener aprobación y reconocimiento por parte de las personas a nuestro alrededor. Es así como desde la primer infancia experimentamos esta sensación de plenitud y satisfacción cuando nuestros padres comienzan a evaluar nuestro comportamiento como bueno o malo, según lo esperado y estipulado por los cánones y los valores, principios y conductas promovidas al entorno familiar. Es ahí también donde comenzamos a experimentar la presión de cumplir con determinadas expectativas a fin de lograr la aceptación y el reconocimiento de nuestros padres en un primer caso y que posteriormente habremos de enfrentar en el ambiente escolar con nuestros maestros de clase, e incluso como adultos en el área laboral y hasta en la académica en el caso de quienes continúan estudiando en su edad adulta.

En el ámbito escolar las calificaciones son juicios valorativos, por lo general numéricos, hechos por el docente, manejando como la escala más común del 5 al 10, donde el 5 es calificación reprobatoria y la evaluación de 10 está establecida como la máxima puntuación, representando excelencia, logro de objetivos y un alto nivel de conocimientos alcanzado por el individuo sujeto de evaluación. Sin embargo, ¿Hasta qué punto ese 10 llega a reflejar una verdadera y significativa adquisición de conocimientos? Seamos claros, una calificación de 10 no garantiza que los conocimientos y habilidades avalados por esa calificación son asimilados de manera consciente y que además podrán ser aplicados de manera practica para aplicarlos en resolver situaciones y problemas de la vida cotidiana y al mismo tiempo transformar la realidad y el entorno de manera positiva. Es importante llevar a los niños a experimentar la necesidad de aplicar esos conocimientos y habilidades y pensar en distintos escenarios de aplicación de dichos aprendizajes. Al mismo tiempo es trascendental hacer consientes a los niños de que la búsqueda real es: LA OBTENCIÓN DE UN CONOCIMIENTO PARA UNA APLICACIÓN PRACTICA FUTURA DENTRO DE SU FORMACIÓN ACADÉMICA. Retomando la pregunta de si ¿En verdad una calificación de 10 llega a reflejar una verdadera y significativa adquisición de conocimientos? La respuesta es No. No siempre los niños comprenden o son conscientes de lo que están intentando aprender y mucho menos reconocen la posibilidad de aplicar dichos conocimientos en situaciones de la vida cotidiana. Muchas de las veces un 10 es producto de una memorización mecánica o poco significativa sin sentido de aplicación, que permanece en su mente a corto plazo, o bien la veracidad de un bajo resultado es influida por el estrés y la presión que genera dicha evaluación en niños susceptibles a la tensión que genera ser sujeto de evaluación.

Si bien es cierto que las instituciones educativas promueven este tipo de evaluación, es innegable la importancia que los niños atribuyen a los logros académicos que van de la mano con la autoestima, la confianza, el auto reconocimiento, la seguridad y el compromiso. Entre otras cosas, aquí hay que tener presente que cada niño tiene habilidades y talentos diferentes, así como un estilo de aprendizaje determinado por sus aptitudes, de la misma manera que cada niño encuentra canales de manifestación de sus aprendizajes de manera muy particular acorde a dichas aptitudes y talentos por lo que no todo puede estar sujeto a una evaluación y a un resultado académico de la misma, y es aquí donde los padres de familia deben estar atentos a observar a sus hijos y su desenvolvimiento, así como a los valores del esfuerzo, la perseverancia, la lucha, el aprendizaje del error y la capacidad de mejorar día a día.
Una calificación de 10 es la demanda continua de muchos padres de familia para sus hijos, por ser esta una calificación que representa las expectativas cubiertas de los padres, mismas que muchas de las veces vienen a dar tranquilidad a los papás, quienes a su vez a través del desempeño de sus hijos evalúan implícitamente su desempeño como padres, sin ahondar en la significatividad de los aprendizajes evaluados en sus hijos.
El aprendizaje es un proceso continuo de adquisición de conocimientos, vivencias y transformación que se lleva a cabo a través de las experiencias académicas y de la vida diaria. Entonces abramos las oportunidades a la mayor variedad de experiencias posibles para promover no solo adquisición de aprendizajes, sino la aplicación de esos aprendizajes.

Como padres de familia tenemos oportunidad de dedicar un importante periodo de tiempo a hacer una evaluación cualitativa a nuestros pequeños, por lo que enseguida le proporcionare algunas claves a tener en cuenta.
Claves prácticas para evaluar y fortalecer aprendizajes en niños:
- Establece momentos de comunicación e intercambio de experiencias, ideas y opiniones.
- Observa a detalle la forma en que se expresa tu hijo: uso de vocabulario, coherencia en sus ideas, confianza y claridad al hablar.
- Cuestiona a tu hijo(a) sobre los aprendizajes en la escuela y cómo puede aplicarlos.
- Revisa los cuadernos de tus hijos para revisar si hay orden, limpieza, claridad y coherencia en su escritura y manejo de la información.
- Revisa si termina los trabajos y actividades en clase.
- Acompáñalo y supervisa cómo hace la tarea escolar.
- Cuestiona sus respuestas, acostúmbralo a defender sus puntos de vista.
- Presta atención a la comunicación no verbal de tu hijo.
- Ofrécele espacios de aprendizaje de actividades artísticas y deportivas para ampliar sus experiencias.
- Mantén una comunicación regular con los docentes de tu hijo(a).
Aunque bien es cierto la evaluación académica avalada por el docente es importante y determinante en el contexto escolar, no siempre refleja el nivel real de éxito, por lo que las claves anteriores son una herramienta extra para ayudarte a reenfocar tu capacidad de apoyar a tu hijo(a) de manera efectiva en el desarrollo de su aprendizaje.

PADRES Y MAESTROS CENTRÉMONOS EN LA OBTENCIÓN DEL CONOCIMIENTO, NO EN LA CALIFICACIÓN DE 10,
LA CALIFICACIÓN LLEGA SOLA.
Escrito por: Chris Martínez
@MartiinezChris
Christel Martínez