CUETLAXÓCHITL O FLOR DE NOCHEBUENA

CUETLAXÓCHITL O FLOR DE NOCHEBUENA

¡Orgullosamente mexicana!

Hasta hace poco tiempo, se hizo popular la noticia sobre los orígenes de la Nochebuena, y muchos no sabíamos que aquella hermosa flor navideña es orgullosamente mexicana, y que han adornado los hogares en nuestro país desde el imperio Azteca, hace ya más de 500 años.

En la época prehispánica los antiguos mexicas la llamaban en náhuatl, Cuetlaxóchitl, vocablo que proviene de la unión de dos palabras, “Cuetlaxtli” que significa cuero y “Xóchitl” que significa “flor”, “la reina de las flores”, “flor que se marchita” o “flor de pétalos resistentes como el cuero”.

RENOVACIÓN Y NUEVA VIDA

Según los historiadores, el origen de la nochebuena, o de su descubrimiento, se dio gracias a Moctezuma, pues fue él quien la encontró en el sur del país y mandó a que la pusieran en sus jardines en Tenochtitlán y a partir de ahí, se volvió culturalmente muy importante gracias a su color y a sus propiedades medicinales ya que además de su belleza, los mexicas también la usaban como planta medicinal, pues es buena para tratar problemas respiratorios, cardíacos y la lactancia materna, además el jugo de sus tallos se utilizaban para depilación y para sanar enfermedades de la piel. En general la cuetlaxóchitl era considerada símbolo de renovación y de nueva vida.

La cuetlaxóchitl tenía también un importante significado ritual, pues se relacionaba con la pureza y la nueva de la vida de los guerreros que morían en batalla, quienes se creía regresaban durante el Tlaxochimaco, además, la planta estaba asociada a Huitzilopochtli, la deidad más importante para los mexicas, cuyo nacimiento ocurría en el solsticio de invierno. Era una de las plantas más preciadas por nuestros antepasados prehispánicos, la cual adornaba los jardines de Nezahualcóyotl y Moctezuma. Además, ocupaba un lugar especial durante la fiesta de Tlaxochimaco, la celebración de las flores dedicada a los muertos y a los dioses Tezcatlipoca, Huitzilopochtli, Mictlantecuhtli.

Su color rojo simbolizaba la sangre de los sacrificios que ofrendaban al sol para renovar sus fuerzas, la flor en sí, simboliza la pureza y vida nueva después de la muerte, pues se pensaba que, gracias a la cuetlaxóchitl, los muertos podían regresar a la Tierra en forma de mariposas o colibríes para chupar su preciado néctar.

SU INTERNACIONALIZACIÓN

En la época de la colonia en el siglo XVII la planta fue cultivada por los frailes franciscanos en Taxco de Alarcón Guerrero, empleándola como una flor ornamental en las fiestas de Santo Pesebre y Pascua, aprovechando también que su florecimiento de un intenso color rojo ocurría en los meses fríos. Así, se comenzó a adornar los nacimientos con esta bella flor, la cual cambió su nombre por el de nochebuena, en alusión a la natividad de Jesús.

Pero en 1825 el norteamericano Joel Roberts Poinsett botánico de profesión, trasladó estas plantas para su estudio y cultivo en California, con el fin de mejorar la especié y desde entonces se comenzó su comercialización en todo el mundo, aunque en este punto cabe recalcar que el 12 de Diciembre de 1851, oficialmente se le dá el nombre de Poinsettia aunque para México el día Nacional de nuestra planta nativa “Cuetlaxochitl” es el 8 de diciembre.

Existen más de 100 variedades de esta flor, pero sólo 30 están en el mercado, el cultivo de la nochebuena representa una gran labor y dedicación de productores mexicanos. Cada año se planifica la producción hasta 10 meses antes para atender la demanda en épocas decembrinas y con ello ofrecer diversas variedades y tamaños.

Actualmente se producen más de 40 millones de esquejes para su reproducción en países de Norteamérica, Europa y Asia, siendo Estados Unidos, Alemania, Holanda y Japón los principales destinos, convirtiéndola en una de las plantas de ornato más populares a nivel mundial, y junto con la Orquídea son las dos más vendidas alrededor del mundo, aunque lleva diferentes nombres en distintos países, como “Tejido escarlata”, “Estrella federal” “Penachó de Incan”, “Santa Catarina”, “tocado” etc,

En México se producen alrededor de 19 millones de plantas al año, principalmente en Morelos, Michoacan y Ciudad de México, pero actualmente se producen a nivel mundial 500 millones de plantas en la temporada de otoño-invierno, generando ya alrededor de 300 variedades en todo el mundo, aunque debe de quedar claro que es una planta endémica de México y por más que la hayan mejorado, por más que la hayan alterado genéticamente sigue y seguirá siendo ¡ORGULLOSAMENTE MEXICANA!

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