
LA SECRETARIA DE MARINA MEXICANA
La historia de la Marina Nacional Mexicana se divide en dos grandes vertientes: el nacimiento de la Armada de México como institución de defensa y la nacionalización del Sector Marítimo que dio origen a la celebración que hoy conocemos.
La Marina tiene sus raíces en la consumación de la Independencia. Su Fundación fue El 4 de octubre de 1821, cuando se creó el Ministerio de Guerra y Marina. José Antonio de Medina Miranda fue su primer secretario. Su bautismo de fuego fue el bloqueo a la fortaleza de San Juan de Ulúa en Veracruz, el último reducto español que se negaba a reconocer la Independencia de México.
En 1822 llegaron los primeros buques desde EE. UU., destacando la goleta Iguala, el primer barco que ondeó la bandera mexicana.
En la Constitución de 1917, se plasmó la soberanía en el mar, conforme a lo establecido por el artículo 32 de la misma, ya que, durante siglos, las tripulaciones en México eran mayoritariamente extranjeras. El 1 de junio de 1917 entró en vigor el referido artículo, el cual estipuló que para pertenecer a la Marina de Guerra y desempeñar cargos en buques mercantes mexicanos, se requería ser mexicano por nacimiento. La historia destaca que el Vapor Tabasco, el 3 de junio de 1917, que este buque mercante realizó la primera travesía histórica con una tripulación 100% mexicana, zarpando de Veracruz hacia Progreso, Yucatán.

En 1942, el presidente Manuel Ávila Camacho decretó oficialmente el 1 de junio como el Día de la Marina Nacional para honrar a todos los que trabajan en el mar: Marinos Militares, Mercantes, Pescadores y Prestadores de Servicios Turísticos. En diciembre de 1940, el Departamento de Marina se elevó al rango de Secretaría de Estado, naciendo así la Secretaría de Marina.
Desde 1942, la Marina-Armada de México ha evolucionado de ser una fuerza de defensa costera a una institución pilar en la seguridad interior, el auxilio a la población y la cooperación internacional.
Tras el hundimiento de los buques petroleros Potrero del Llano (13 de mayo de 1942) y Faja de Oro por submarinos alemanes, la Marina asumió un rol crítico en la vigilancia de litorales; Intensificó el patrullaje en el Golfo de México y el Pacífico para detectar presencia de submarinos del Eje. Así mismo, protegió el transporte de petróleo y suministros vitales para los Aliados y apoyó al Escuadrón 201, aunque este fue una unidad aérea, la Marina facilitó la logística y el transporte de personal hacia el frente del Pacífico.

Se creó y Aplicó el Plan Marina. Formalizado el 9 de enero de 1966, este plan es la estrategia de auxilio a la población civil en casos de desastre.
Su actuación destaca en los sismos de 1985 y 2017, realizando labores críticas de búsqueda, rescate y atención médica en zonas colapsadas. En los huracanes, con Intervenciones masivas en eventos como Gilberto (1988), Paulina (1997), W ilma (2005) y recientemente O tis (2023), estableciendo puentes aéreos y comedores comunitarios.
También ha realizado Ayuda Humanitaria Internacional, enviando buques de la Armada (como el Papaloapan o el Usumacinta) con víveres y personal médico tras desastres como el Tsunami de Indonesia (2004), el Huracán Katrina (2005) en EE. UU. y el Terremoto de Haití (2010).
Una parte de suma importancias es la seguridad interior y combate al crimen Organizado, desde finales del siglo XX; y con mayor énfasis a partir de 2006, la Marina ha sido una pieza clave en la estrategia de seguridad con operaciones de alto impacto, liderando la captura o neutralización de los principales líderes de cárteles de la droga mediante sus unidades de Infantería de Marina y Fuerzas Especiales.

Otra actividad de gran relevancia es el control en puertos y aduanas, recientemente, ya que la Secretaría de Marina (SEMAR) asumió la administración total de los puertos marítimos y aduanas para combatir el tráfico de precursores químicos y armas.
Internacionalmente, ha asumido operaciones de mantenimiento de Paz de la ONU, reanudando su participación militar en misiones de esta organización en 2015, dónde la Marina ha aportado observadores militares y oficiales de Estado Mayor en:
- MINUSTAH (Haití).
- UNIFIL (Líbano).
- Misión de Verificación en Colombia, apoyando los procesos de paz.
Por último, y no menos importante, el desarrollo científico y ambiental. Atendiendo la plaga del Sargazo, en donde lidera las estrategias de recolección de esta planta en el Caribe Mexicano y descontaminando el mar con la limpieza de derrames petroleros. Así mismo haciendo investigación oceanográfica, realizando estudios constantes de las plataformas continentales y protección de especies protegidas como la vaquita marina.
