
MARIPOSA MONARCA
Danaus plexippus, o mejor conocida como Mariposa Monarca, son mundialmente conocidas por la increíble migración masiva que lleva a millones de ejemplares a California y México cada invierno, y su nombre significa «transformación somnolienta”, y hace referencia a la capacidad que tiene la especie de hibernar y transformarse de oruga a mariposa.
Únicas en su especie, la mariposa monarca cautiva con sus alas, con manchas blancas y rayas negras que se extienden por todo su cuerpo, poseen dos pares de brillantes alas color anaranjado, con venas negras y manchas blancas a lo largo de los bordes. Los machos poseen dos puntos negros a lo largo de las venas de sus alas y son ligeramente más grandes que las hembras, en el caso de las hembras, las venas a lo largo de sus alas son un poco mas gruesas que la de los machos.
METAMORFOSIS
La mariposa monarca lleva un ciclo de vida llamado “metamorfosis completa” se caracteriza porque el insecto atraviesa en ella 4 etapas diferentes que además se divide en etapas de estadío: huevo (embrión), larva (oruga), pupa (crisálida), adulto. Tarda aproximadamente un mes en atravesar de la etapa del huevo a la de adulto, la duración de esta transformación depende de varios factores, aunque el más importante es la temperatura. Lo que desencadena los cambios que ocurren durante la metamorfosis, son sus hormonas.
Huevo (Embrión)
En esta primer etapa, las hembras ponen sus huevos en las hojas de los algodoncillos. Cada mariposa pone entre 300 y 500 huevos durante dos a cinco semanas, con un tiempo de duración de entre 4 días.
Larva (Oruga)
Durante esta etapa que la monarca realiza todo su desarrollo; su función es alimentarse para poder lograr pasar a la siguiente fase, incrementando notablemente su masa corporal, este período larval suele ser de 1 a 3 días, dependiendo de varios factores, entre los cuales la temperatura es muy importante.
A medida que la oruga crece y aumenta su tamaño de forma tan veloz, su piel se desprende o muda. El período entre cada muda es denominado estadio, las larvas de la monarca experimentan 5 estadios.

1er Estadio
En esta etapa, su cuerpo mide entre 2 y 6 mm; es de color verde amarillento, o blanco grisáceo brillante y casi transparente sin rayas ni otras marcas, la cabeza es más ancha que el cuerpo, y se visualiza negra, con puntos más luminosos alrededor de las antenas y debajo de las piezas bucales, hay un par de manchas triangulares oscuras entre la misma y el cuerpo está cubierto con escaso pelo.
2do Estadio
Su crecimiento va de entre 6 a 9 mm; se caracterizan por la presencia de bandas negras, amarillas y blancas visibles en su cuerpo, una particularidad relevante para distinguir larvas de primer y segundo estadio, es la presencia de un triángulo amarillo en la cabeza y dos conjuntos de bandas amarillas alrededor de este triángulo central.
3er Estadio
Aquí la larva ya mide de 9 a13 mm. Las bandas negras y amarillas características en su abdomen son ahora más oscuras y el triángulo amarillo en la cabeza es más grande, y las rayas amarillas son aún más visibles. El primer par de patas torácicas son más pequeñas que las otras dos y están más cerca de la cabeza.
4to Estadio
Las larvas de cuarto estadio miden entre 13 y 25mm. Tienen un modelo de anillado distinto en el tórax, su primer par de patas está cerca de la cabeza, la larva macho y hembra no pueden distinguirse a simple vista hasta la etapa de pupa. La monarca macho tiene una mancha sexual en las alas posteriores, y además el extremo posterior de su abdomen tiene forma ahorquillada, mientras que la hembra carece de esa mancha en las alas, y el extremo posterior del abdomen tiene forma cónica.
5to Estadio
El patrón corporal y los colores de las larvas son más intensos y las bandas negras se ven anchas y casi aterciopeladas, hay distintos puntos blancos en los prolegómenos, y el cuerpo se ve bastante regordete, especialmente justo antes de la pupa.
Pupa (Crisálida)
La larva se hace cada vez más grande, alcanza cierta longitud y peso, y desarrolla progresivamente sus patas, alas, y la estructura de su cuerpo: cabeza, tórax y abdomen; envolviéndose a si misma en una especie de crisálida. En apariencia pareciera como si la oruga estuviera descansando, pero dentro, el cuerpo de la misma está atravesando una notable transformación, de la que luego va a emerger la mariposa adulta. Esta etapa dura de 8 a 15 días en condiciones normales de verano.
Adulto
En la cuarta y última etapa del ciclo vital, la labor principal de la mariposa monarca es reproducirse, aparearse y poner los huevos que se convertirán en la próxima generación.
Cada año, la última generación de mariposas adultas que emergen a finales del verano y principios del otoño, emprenden el viaje más largo de sus vidas; guiándose por la luz solar y la posición del sol, migran hacia zonas de hibernación, si no lo hicieran, morirían congeladas. Allí pasan el invierno agrupadas en árboles hasta que las condiciones climáticas y de temperatura les permiten regresar a sus zonas de reproducción y de esta manera el ciclo de vida vuelve a comenzar.

SU RECORRIDO PARA SOBREVIVIR
La monarca norteamericana es la única mariposa que realiza una travesía tan espectacular, con una distancia cercana a los 5,000 kilómetros desde Canadá hasta las montañas del centro de México. Estos insectos deben partir cada otoño antes de que llegue el frío, que acabaría con ellos si se demoran demasiado, Se valen del sol, pero además disponen de una brújula magnética que les permite seguir el rumbo también en días nublados.
En la actualidad se ha visto en posible peligro de extinción por diferentes factores, entre las principales amenazas se encuentran el cambio climático y los fenómenos meteorológicos extremos como los huracanes y las sequías que afectan las rutas migratorias, la degradación y pérdida de hábitat, como la disminución del algodoncillo, la planta en la que depositan sus larvas; y el uso de pesticidas, pero gracias a grandes organizaciones a favor de su cuidado, han logrado un equilibrio en perpetuar su especie.
Lo realmente sorprendente de esta especie es que las mariposas nacidas a finales de verano y principios de otoño componen una generación especial llamada “generación matusalén», que vive hasta 9 meses y realiza un ciclo completo de migración (ida y vuelta) desde Canadá hasta México siguiendo la ruta trazada por generaciones anteriores. Durante esta migración las mariposas se van reuniendo en grandes grupos, llegando millones de ellas a los lugares de invernada.

Durante el invierno, permanecen en los santuarios de México. En esta última etapa de hibernación se despegan de los árboles y vuelan por el bosque, preparándose para partir en marzo a la región de los grandes lagos de Norteamérica.
Los santuarios de México han sido uno de los factores que ayudan a su sobrevivencia, con más de 56,000 hectáreas de territorio se encuentran situados en medio de montañas con altitudes que van desde los 2,300 a 3,500 metros sobre el nivel del mar. Ahí, entre los bosques, las mariposas encuentran las condiciones ideales para desarrollarse, aparearse y alcanzar su madurez. A finales de marzo emprenden un viaje de retorno hacia el norte.