
EL SENTIDO COMÚN, CADA VEZ MENOS COMÚN
Seguramente has escuchado la frase “Es sentido común”, haciendo referencia a aquel conocimiento que el individuo adquiere de manera natural y que nos lleva a actuar de manera razonable y sensata de acuerdo a los preceptos establecido en nuestra sociedad para nuestro bienestar y el de los demás. Por lo que este conocimiento se vuelve generalizado y se espera que la gente se apegue a él. Sin embargo, ¿Por qué EL SENTIDO COMÚN PARECE CADA VEZ MENOS COMÚN?
Empecemos por establecer que el sentido común es esa capacidad innata que poseemos los seres humanos para juzgar situaciones y tomar decisiones de manera sensata a partir del conjunto de conocimientos que vamos adquiriendo con el tiempo y de manera fortuita a través de la observación, la experiencia y el intercambio con las personas de nuestro entorno, lo que nos permite recabar información que luego es procesada y almacenada como conocimiento, y que nos ayuda a regular la toma de decisiones al aplicar dichos conocimientos en la resolución de problemas y situaciones de la vida cotidiana de manera prudente y juiciosa. El sentido común es la capacidad para guiarse en la vida práctica, basado en el conocimiento, las creencias y las experiencias propias y de otros miembros de la comunidad. Es así como el sentido común nos permite prever las consecuencias de las acciones y actuar de manera sensata, prudente y razonable. Por lo que el sentido común se considera básico y evidente, aunque puede llegar a variar según el contexto y la cultura. Así mismo, entre más pasan los años mayor es nuestro sentido común.
El sentido común ha sido objeto de reflexión y análisis a través del tiempo siendo definido por filósofos, pensadores y analistas que lo definen entre otros como “La facultad para orientarse en la vida practica” o “la facultad para juzgar razonablemente las cosas” entre muchas otras definiciones. Entonces podemos entender por sentido común a la manera de pensar, hablar y actuar de manera acertada o conveniente de una persona que, a su vez, suele ser etiquetada como prudente, razonable o juiciosa por sus atributos de lucidez y serenidad. Pero, porque el sentido común cada vez parece menos común, ¿Qué factores están interfiriendo para que dejemos de considerar lo que a la vista de todos parece evidente? Pareciera que el ritmo de vida acelerado en que nos hemos visto envueltos nos aleja de atender a aquellos preceptos que hemos aprendido sin siquiera darnos cuenta, pero que nos facilitan la vida. Sin embargo, en la actualidad, en un mundo lleno de información y opiniones variadas, es fácil perder de vista esta valiosa herramienta. Pareciera que en la actualidad nos topamos con múltiples obstáculos que nos impiden aprender el arte de vivir bien. La inmediatez, la comodidad, el mínimo esfuerzo, el protagonismo, la indisciplina, el desenfreno, el poder, son algunos de esos obstáculos que nos desenfocan en el mundo moderno llegando incluso a ponernos en riesgo o a nuestros semejantes con nuestro proceder.
Teniendo en cuenta que las fuentes del sentido común son la curiosidad, la observación, el pensamiento crítico, la escucha activa, la experiencia, la empatía y la tradición, el sentido común es el sutil e inteligente aprendizaje que ofrece la vida acompañada de una serie de principios y preceptos para una vida mejor, producto de la conciencia colectiva que hace referencia a la vida misma, al trabajo, dinero, salud, tiempo, educación, felicidad, sufrimiento, enfermedad e incluso la muerte. Fundamentándose en valores y virtudes y en el crecimiento y mejora del ser humano.

El sentido común es una filosofía de vida en la que se elige aprender y atender la sabiduría de la vida para crecer y ser una mejor persona, es un juicio práctico que generalmente se desarrolla a través de las experiencias de vida, y no se adquiere a partir de otro tipo de formación formal. Cultivarlo puede parecer una tarea difícil, pero puedes practicarlo fácilmente al ser más consciente y reflexionar acerca de las situaciones antes de tomar decisiones. De manera que a medida que desarrolles tu sentido común, podrás hacer elecciones más inteligentes.
Claves prácticas para desarrollar y fortalecer tu sentido común:
- Observa más a detalle tu entorno
- Evita hacer cosas que sabes te significan un daño
- Considera las opciones más prácticas en una situación
- Detente y evalúa lo que vas a comunicar antes de hacerlo
- Ten claro que habrá cosas que no está en tus manos cambiar
- Infórmate e indaga
- Cuestiona y confirma la información que recibes
- Considera las experiencias del pasado
- Escucha con atención
- Presta atención a la comunicación no verbal de las personas
- Cultiva la empatía
Aunque bien es cierto no hay una fórmula específica para desarrollar el sentido común, las claves anteriores te ayudarán a reenfocar tu capacidad de proceder de manera más efectiva ante la complejidad y el ritmo acelerado de la vida moderna gracias al SENTIDO COMÚN.
Christel Martínez