El Sarape de Saltillo

El sarape es signo de identidad nacional y de Saltillo; llega a estas tierras durante la diáspora tlaxcalteca en el siglo XVI. Es la prenda masculina que ha acompañado a la nación en su despertar a la Independencia y en sus momentos más gloriosos. Inspirado en la tilma prehispánica e influenciado por las mantas españolas de diversas provincias como la jerezana, la aragonesa y la toledana, así como por diseños arabescos y posiblemente peruanos, el sarape habría de convertirse en el tejido más excelso y emblemático, desde el Virreinato hasta la década de 1940.

Durante los últimos años del siglo pasado y los primeros de este, la producción y distribución de Sarapes entró en crisis, llegando casi a su extinción; de haber en Saltillo cientos de tejedores, hace 10 años llegaron a quedar sólo 5. Hace cinco años con la claridad de rescatar el Sarape de Saltillo, se fundó la escuela del Sarape. En la actualidad son muchos los egresados y la vitalidad del tejido se siente al recorrer las calles del centro de la ciudad. La prenda vuelve a estar en aparadores y establecimientos.

Dentro de los más destacados tejedores en Saltillo encontramos a Rubén Tamayo, quien inicia su trabajo en el sarape en 1996, ayudando a lavar lana y a encanillar con el artesano José Espiridión Zendejo y con Don Beto; al cabo de un año le inician en el teñido con minerales bajo la supervisión de Don José, quien posteriormente le sube al telar para confeccionar sarapes. Don José le dio todos sus conocimientos sobre el arte del tejido.

En el 2008 entra a trabajar en el taller del Museo del Sarape y Trajes Mexicanos y a decir de él: “Entré a un mundo muy diferente al que conocía, cambié radicalmente”; para concentrarse en la recuperación de técnicas perdidas y nuevas posibilidades del textil.

Rubén ha trabajado a lado del arquitecto Daniel Valero Osuna con el proyecto llamado Mestiz, que desarrollan innovadoras propuestas de diseño de mobiliario y que en 2015 realizó a partir del Sarape una serie de muebles que ganaron el primer lugar en la feria nacional del mueble en Guadalajara Jalisco con la silla llamada Patel, la cual está vestida con sarape. También ha trabajado a lado del connotado diseñador de modas Ricardo Seco, originario de Torreón, quien realizó en el 2016 una colección completa de invierno de ropa contemporánea, tipo street que se presentó en Nueva York con el Sarape como protagonista principal.

Las piezas de Rubén Tamayo se han presentado en importantes espacios como el Museo Franz Mayer en la CDMX, el Museo de Arte de San Pedro en Puebla, Puebla y ha podido mostrar su trabajo en Pachuca, Hidalgo y Londres, Inglaterra.

De las manos de Rubén podemos apreciar la fuerza del tejido, que en conjunto con visiones de otros artistas, también muy reconocidos, nos ponen en total sintonía de que hoy estamos en plenitud de un textil muy nuestro, que nos da belleza e identidad y que nos permite reconocer que ES EL TIEMPO DEL SARAPE.

Secretaria de Cultura de Coahuila de Zaragoza.

Fotografía: Claudia Robles