CUSTODIO MUNDIAL

CUSTODIO MUNDIAL: Foro Davos 2024

Javier Belmares Sánchez

En la tercera semana de enero se celebró en Davos, Suiza, la 54ª reunión anual del Foro Económico Mundial. Desde 1971, reúne a los líderes principales del mundo: gobernantes, políticos, empresarios, periodistas e intelectuales.

El Informe sobre Riesgos Globales 2024 del Foro planteó que las «fuerzas estructurales» dinámicas que minan la estabilidad mundial son los cambios climáticos y demográficos, la tecnología y la geopolítica. Y la convocatoria se hizo bajo la directriz de «reconstruir la confianza», conforme a los principios de transparencia, coherencia y rendición de cuentas, cuyo común denominador es el control.

Reconstrucción sin duda motivada por el desinterés y las críticas negativas al papel rector del mundo que parece perseguir este Foro, afín con otras organizaciones como el Grupo Bilderberg y el Club de Roma, que incluyen reuniones especiales con gobiernos y organizaciones mundiales, las cuales han generado hechos reales que hasta parecen teorías conspirativas para un gobierno mundial.

Esa desconfianza existe —entre muchas cosas— respecto al cambio climático inminente, combustibles fósiles, vacunas, pandemias y control financiero y social mediante monedas digitales personalizadas que podrían permitir en un futuro muy cercano controlar finanzas personales, salud, educación y conductas personales. La Agenda 2030, afín con el Gran Reseteo Mundial, preveía que tales monedas funcionasen desde este mes de marzo de 2024; pero las discordancias aún no permiten poner nueva fecha, quizás con la esperanza inútil de que no se usen así las monedas digitales.

El Grupo BRICS, integrado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica y los países de nueva adhesión: Egipto, Irán, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, cuenta adicionalmente con 19 países que quieren integrarse, sobresaliendo Argelia, Indonesia, Nigeria, Pakistán y Tailandia. Argentina decidió retirarse ya aprobada su admisión, pues el presidente Milei considera que sus aliados determinantes son los Estados Unidos e Israel.

México fue invitado al BRICS, pero el presidente se rehusó debido a la existencia del TMEC ratificado por él y donde el artículo 32.10 impide a México hacer pactos comerciales con países cuya economía no sea de libre mercado, como China y Rusia, no obstante que estos países realmente son economías capitalistas de mercado bajo un régimen político estilo socialista que en Occidente se considera autoritario. Esto, además de que México, estando en el TMEC, no puede cambiar nuestro régimen económico, el cual incluye algunas vertientes neoliberales.

El BRICS, con un 37% del PIB mundial, una población del 46% y un PIB que supera en un 2% al del G-7 (Estados Unidos, Unión Europea con el Reino Unido, Japón, Alemania, Francia, Italia y Canadá), había planeado crear una moneda digital BRICS para facilitar las operaciones comerciales entre sus integrantes y con otros países. Difirió ese objetivo sustituyéndolo con un sistema a base de blockchains de absoluta seguridad, combinado con otro sistema parecido a la red SWIFT (Society for Worldwide Interbank Financial Telecommunication), a fin de evitar las sanciones y embargos de divisas que se han estado dando sobre todo por la Guerra en Ucrania.

El Grupo BRICS tomó la decisión de no implementar una moneda digital por parte de ese sector mundial tan importante y ello impactó en las pautas de control del Foro Económico Mundial que considera incluir a todos los países BRICS.

Por si fuera poco, Donald Trump, avasallador en su carrera por la candidatura presidencial, dentro del contexto del Foro envió el mensaje de que por ningún motivo establecerá una moneda digital en Estados Unidos, lo cual influirá en los aliados de los EU.

Es perceptible el fuerte desaliento de Davos, donde además los inversionistas manifestaron que no verían mal una nueva presidencia de Trump.

Trump coincide sólo en algunas cosas con el Foro de Davos y con las directrices afines que antes mencionamos. No debe olvidarse que Trump estuvo a punto de eliminar a la OTAN, que agrupa a los EUA y a otros 31 países sobre todo de Europa y que con 18 aliados más integra el bloque de 50 países que financia a Ucrania en su batalla con Rusia. Menos hay que olvidar que Putin y Trump eran aliados. Por consecuencia, la Guerra en Ucrania se daría por terminada con Trump presidente y ojalá también una guerra mundial nuclear anunciada por autoridades militares a 5 o 20 años vía Rusia, y sin que México pueda sustraerse debido a sus alianzas.

Son palabras mayores que descomponen todo el ascendiente mundial del Foro, dirigido por Klaus Schwab. Así, es mayúsculo que el mismísimo Klaus Schwab haya dicho en este Foro: «Como custodios del futuro, somos responsables de hacer avanzar un mundo que sea más rico en posibilidades y más equitativo en oportunidades, como líderes del gobierno, las empresas y la sociedad tenemos la responsabilidad de reconstruir la confianza en cómo asumimos nuestro propio papel como custodios». Adviértase que él convocó y asumió el papel de custodio como presidente del Foro de custodios. Es un pronunciamiento para bien del mundo, para reconstruir la confianza en el Foro de Davos, con una tónica de liderazgo tipo gobierno mundial. Esperamos que esto sea una interpretación exagerada y, si esto no es conspirativo, que al menos haya quienes midan la situación para evitar pérdida de libertades en países y sociedades del futuro. Y claro, muchos otros temas se han manejado en Davos, sobre todo el de la desigualdad que derivará de la inteligencia artificial. Insólita desigualdad de la cual hablaremos en próxima ocasión.

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