
BAJAVIÓN
México in the pendiente
Por: Roble Limón
Estimado Bajavionense, espero que esta entrega de Bajavión lo encuentre bien… pero bien pinche trucha después de todo lo que está aconteciendo en nuestra República (a.AMLO) –antes de AMLO, pa’ que me entienda—. Así como lo lee, estimado Bajavionense, vístase de negro porque hay entierro: hoy podemos decir que nuestra República como la conocíamos ha muerto. #AyOraaa. Póngase alaguza, estimado lector, no vaya siendo que la próxima columna le toque leerla cuando le lleven la revista y una cajetilla de cigarros al tambo #AySí. No se crea, Dios guarde la hora, pero sí póngase al tiro como quiera que sea.
Como no hay Batman sin Robin, para empezar nos vamos a regresar a nuestros conocimientos básicos de la primaria. Y es que si algo he aprendido en mis 35 años es que nunca hay que obviar porque qué tal que a usted le dio la varicela cuando explicaron todo eso del Ejecutivo, Legislativo y Judicial y ahora se encuentra peleando con amigos y familiares en Facebook por defender a un político que, además, le tengo noticias, ni lo topa… En fin, volviendo al punto, decía la Miss Irma, en aquellos entonces, que México es una República democrática, representativa y federal. “Roble, ¿y eso qué significa?”, y yo le diría: “No sé, cuando explicaron eso a mí me dio la varicela y no fui a la escuela como por 40 días…” Aaasecrea, significa que la forma de gobierno en México se da mediante tres poderes: el Ejecutivo (presidente de la República), el Legislativo (Cámara de Diputados y de Senadores) y el Judicial (Ministros de la SCJN, Magistrados de los tribunales y Jueces). Mientras que el Ejecutivo se encarga de aplicar las leyes, el Legislativo se encarga de crearlas y el protagonista de esta historia, el Judicial, supervisa que se cumplan, sanciona si no se cumplen y resuelve conflictos. La razón principal por la que existe esta división de poderes es simple: mantener la democracia en el país y evitar darle todo el poder a un falso mesías. Jeje. A little too late.
Ahora, ya sabemos que al presidente, a los diputados y a los senadores los elegimos cada 6 años mediante voto popular. Todo sea por el café gratis del Oxxo, la democracia qué. Por su parte, los jueces y magistrados hasta ahora se elegían de manera meticulosa con un difícil examen de por medio, una entrevista pública, además de evaluarles su experiencia y estudios. O sea que, a ver, la neta para que uno aspirara a ser juez o magistrado tenías que ser, mínimo, la mera vela del pastel; andar a las vivas pues. (Ni modo que existiera el nepotismo, ¿verdad?…) Para elegir a los Ministros de la Suprema Corte, el presidente –hasta ahora– daba sus 3 opciones, terna que se turnaba a la Cámara de Senadores para la evaluación de los perfiles y posterior elección. Y, bueno, esta es la parte en la que todos nos damos cuenta que debimos nacer siendo Lenia Batres. Ay, no, mejor no. Fuchi caca.
Ya teniendo este contexto, veamos de qué va la tan controversial Reforma Judicial porque algunos todavía están más confundidos que vegano en carnicería. Si no sabe a lo que me refiero es porque seguramente ha dedicado tiempo de más a ver al tío Mayo Mayito Mayititito en La Casa de los Famosos y también está bien, ¿supongo? Aunque para estas alturas uno ya no sabe si es mejor seguir viviendo en la comodidad de su ignorancia.
Durante su sexenio, nuestro loquito de este centro llamado México, Andrés Manuel López Dictador, no hizo pocos movimientos para tratar de controlar a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, primero queriendo mantener ilegalmente en su puesto al Ministro presidente más sweeftie de la historia, Arturo Zaldívar, luego yéndose de naylons por la ministra chafa Yasmín Esquivel y finalmente logrando colocar a Lenia Batres. ¿Amigo o hater? A pesar de todo esto, la SCJN seguía siendo un pollito que nuestro todavía gran Tlatoani no se había podido co…mer. Al menos hasta la madrugada del 11 de septiembre, la noche triste de la historia moderna del país, cuando Morena, con mayoría aplastante, logró echar a andar uno de los cambios a la judicatura más controvertidos de la historia reciente de México, la reforma judicial, una reforma que pretende cambiar de pe a pa el sistema de justicia.

Y es que la última voluntad presidencial de nuestro pasivo-agresivo mandatario no fue la de convertirnos en Dinamarca o meter al bote a toda la Mafia del Poder. ¿Pa’ qué eso cuando se puede hacer el cambio más importante al sistema judicial desde 1994, cuando la Suprema Corte se redujo de 23 a 11 asientos y se creó el Consejo de la Judicatura? Ora sí que como quien dice con todo, ¿si no pa’ qué? Chingar es para AMLO, lo que un meme es para mí: esencial.
Hablando de memes, hay uno que en esta ocasión nos cae como anillo al dedo, aquel que dice “Lo lograron. Finalmente lo rompieron. Finalmente ganaron. Destrozaron a alguien. Alguien que siempre estaba feliz, que siempre estaba sonriendo. Alguien que no merecía el odio. Alguien que no hacía nada más que ayudar a las personas. Alguien que amó con todo su corazón.”, porque sí, finalmente la controversial propuesta de Andrés Manuel López Reformador se abrió camino entre un sinfín de advertencias hechas a lo largo de meses. Primero del círculo académico, los eruditos, los que en ese tema sí están más rayados que una cebra, conocidos también como los “neoliberales” si le pregunta a AMLO. Luego el peso habló sufriendo una depreciación derivada de la incertidumbre y nerviosismo tras correrse el rumor de que México estaba a un paso, no, menos, como a cinco pasos de la autocracia. “Ah, no, pero eso fue porque como nuestro país vecino está viviendo su proceso electoral, es natural tal volatilidad. Eso, además ya ve lo pancheros que son los inversionistas. Uy, qué miedo, mira cómo estoy temblando”… pudo o no haber dicho el presidente de México para minimizar la situación. Además, se sumó la advertencia de la embajada de Estados Unidos en el sentido de que esta reforma no se apega a las normas del tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá, el cual, por cierto, debe ser revisado en 2026. Adiós T-MEC, hola tratado Venezuela – Nicaragua.
Luego de su aprobación en la Cámara de Diputados, los senadores del bloque oficialista consiguieron los votos necesarios para aprobar los cambios a la Constitución. El chingazo siempre sale de donde uno menos espera, y ese voto decisivo en esta Crónica de una Muerte Anunciada salió del panista Miguel Ángel Yunes. Ni Judas se atrevió a tanto. No lo culpo, ¿quién no doblaría las manitas si le ofrecieran un deal que incluyera borrarlo de las fotos de los rateros del Oxxo (en mi caso) o de desaparecerle el chingomadral de órdenes de aprehensión (en su caso) contra él y su familia? ¿Apoco usted no diría “¡No pos de aquí soy!”? Ya para el 12 de septiembre lo único que faltaba era la aprobación de la reforma en los 17 congresos estatales necesarios… Nooooombre, padrino, y espérese a que le diga que en Oaxaca duró solamente 6 minutos, SEIS, la sesión en la que se discutió el tema. “Mero trámite”, dijera aquella. Bueno, al menos sirvió para darnos cuenta de que cuando quieren sí son eficientes…
Lo más polémico de esta reforma es que ahora tanto magistrados como jueces –cerca de 2,000 opciones, dicho sea de paso– serán elegidos por el pueblo bueno y sabio mediante la elección popular. ¿Y cómo se haría? Se abriría una convocatoria para que los abogados, licenciados en Derecho, se postulen. Ah, pero con el requisito de que su promedio al finalizar la carrera sea de 8.0. *inserte sonido de grillos* Ningún país en el mundo, del tamaño de México, ha elegido a sus jueces por voto popular. Entre otras consideraciones también destaca la eliminación de pensión vitalicia para actuales y futuros ministros de la Corte y un ajuste a su sueldito, para que no ganen más que el presidente. Nimiedades, pues, para barrer de arriba a abajo la corrupción… Debo decir que si el precio del aguacate lo escandaliza, agárrese porque seguramente estas elecciones serán de todo, menos baratas (emocionalmente). Una de las controversias nace del dicho “el que tiene más saliva, traga más pinole”, de ahí que se abre la posibilidad de que algunos polémicos personajes financien las campañas de ciertos candidatos y terminemos con jueces y magistrados a modo. Claro, suponiendo que eso no sea algo que ya ocurre…

Ya queda poco por decir, mucho menos por hacer, ya solamente acostumbrar nuestro algoritmo de TikTok para que de vez en cuando nos muestre contenidos referentes al acontecer político diario del país, de perdido para que no nos agarren en curva. Y, tal vez, esperar a que la presión internacional o el tambaleo de algunos tratados internacionales atenúen la situación, aunque se antoja por demás complicado. Dijera Enrique Peña Nieto: “Entiende más un animal.” Por lo pronto, ¿que chingue a su madre Morena? Sí, pero también la oposición. Más aún la oposición, liderada por enanos morales a quienes extrañamente cuando han estado en la silla también se les olvida la pluralidad y terminan haciendo su reverenda voluntad.
Bitácora de una prisionera
“¡De mejores países me han corrido!”, Atte. la democracia.