Del Océano al Campo

Del Océano al Campo

La agricultura es el sector que más agua consume en México, cerca del 70% del agua dulce disponible; sea superficial o subterránea, se destina a nuestros campos para la producción de alimentos y tan solo en el cuarto trimestre de 2023 se registró un producto interno bruto de $1.01billones de pesos cargo del sector agropecuario en sí.

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El reto de la sequía en México nos puso en perspectiva hacia nuevas formas de aprovechar los recursos hídricos, y es que ya para el 2023 se percibieron sequías severas en gran parte del país, tan solo en Nuevo León los niveles de almacenamiento de las presas como La Boca, El Cuchillo, Salinillas y Cerro Prieto, se mantuvieron entre 30% a 20% de la capacidad en dichos embalses y para este año 2024 tenemos este tema agravado en el centro del país, puesto que el sistema Cutzamala para la Megalópolis (CDMX y Estado de México) refiere niveles de almacenamiento de entre el 35%al 40% y estos porcentajes lamentablemente se están manteniendo a la baja.

Litros de verduras

Además de considerar que nuestras actividades cotidianas se complican, tales como asearnos, lavar platos, tener agua en inodoros, jardín, bañar a nuestras mascotas y limpiar nuestros autos, el panorama es crítico para la producción de alimentos, dado que la agricultura depende totalmente del abastecimiento de agua para ser funcional. Te lo explico con algunos alimentos del campo:

Conforme al artículo publicado por la Comisión Nacional del Agua denominado: El Agua Virtual y la Huella Virtual Hídrica, los cultivos como la papa refieren que para 100 gramos de este tubérculo se necesitan cerca de 25 litros de agua, para 70 gramos de jitomate se utilizan hasta 13 litros de agua y para 1000 gramos de arroz hasta 2 mil litros de agua., ¿Cómo te quedó el ojo?

Ahora bien, en México tenemos una distribución muy amplia por tipo de cultivo, es decir, los cultivos de papa, soya, avena y trigo son mayormente dados hacia el centro y noroeste de México; y cultivos como la piña, cítricos, vainilla y café apremian con mayor abundancia hacia el sur–sureste de nuestra nación; aunque todos varían en sus requerimientos de agua, y considerando que los eventos de sequía son cada vez mayores en todo el país, pues ¿de dónde vamos a tomar el agua para nuestros cultivos en el corto y mediano plazo? ¡Oh, Dios!

Desalinizando las oportunidades para el campo

Actualmente la desalación del agua de mar suena como una opción viable para el riego de los campos de cultivos y para ello se han dado estimaciones que son interesantes para orientar la toma de soluciones sobre este tipo de tecnologías.

Anteriormente la desalinización resultaba costosa dado que como parte del proceso se tenía que evaporizar el agua del mar, sin embargo, ahora con el sistema de ósmosis inversa los costos han bajado de 10 USD/m3 a tan solo .50 USD/M3, esto es de interés dado que incluso la Asociación Latinoamericana de Desalación y Reúso del Agua del Mar determinó que sí es viable orientar agua desalinizada para los campos siempre que se observen algunas pautas; tales como el tipo de cultivo, sus requerimientos hídricos y el precio por kilogramo en el mercado y de esta manera concluir la rentabilidad de ser regada o no con agua desalada.

Por ejemplo, el arroz tiene un precio razonable en el mercado por kilogramo, sin embargo, al requerir un volumen de agua muy alto para su producción, le limita para el uso de agua desalinizada dado que el precio final al público en general podría aumentar hasta un 20% (precisamente por el traslado del precio de dicha desalinización del agua de mar hacia este producto agrícola). Cso contrario para el cultivo del jitomate, puesto que este mantiene un precio razonable en el mercado y el uso del agua desalinizada no impactaría en su precio final.

Sin duda alguna debemos de observar a los océanos como una solución para el campo y también para el abastecimiento del agua en otros sectores, dado que nuestra dependencia a los acuíferos ha provocado su escasez y los eventos de sequía serán cada vez más notables y de consideración.

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